jueves, 12 de junio de 2014

MILES DE AFICIONADOS YA SE ENCUENTRAN EN LA FAN FEST DE SAO PAULO

MILES DE AFICIONADOS YA SE ENCUENTRAN EN LA FAN FEST DE SAO PAULOMiles de aficionados llenan la Fan Fest de Sao Paulo, en el que se ha ubicado un escenario de 9X16 metros, repleto de aficionados brasileños. 


Una zona repleta también de Policía, patrocinadores y muchos vendedores ambulantes ofrecen bebidas, ropa y accesorio necesario para seguir este Mundial 2014



En este espacio la afición podrá disfrutar de conciertos y vivir de una forma mágica y diferente el espectáculo de la ceremonia de inauguración del Mundial 2014, que podrás seguir en directo, en menos de una hora, aquí, en Mundo Deportivo, con las mejores imágenes y comentarios de esta espectacular ceremonia previa al Brasil-Croacia.  








































martes, 14 de enero de 2014

La doncella sin manos


A un molinero le iban mal las cosas, y cada día era más pobre; al fin, ya no le quedaban sino el molino y un gran manzano que había detrás. Un día se marchó al bosque a buscar leña, y he aquí que le salió al encuentro un hombre ya viejo, a quien jamás había visto, y le dijo:-¿Por qué fatigarse partiendo leña? Yo te haré rico sólo con que me prometas lo que está detrás del molino.
«¿Qué otra cosa puede ser sino el manzano?», pensó el molinero, y aceptó la condición del desconocido. Éste le respondió con una risa burlona:
-Dentro de tres años volveré a buscar lo que es mío -y se marchó.
Al llegar el molinero a su casa, salió a recibirlo su mujer.
-Dime, ¿cómo es que tan de pronto nos hemos vuelto ricos? En un abrir y cerrar de ojos se han llenado todas las arcas y cajones, no sé cómo y sin que haya entrado nadie.
Respondió el molinero:
-He encontrado a un desconocido en el bosque y me ha prometido grandes tesoros. En cambio, yo le he prometido lo que hay detrás del molino. ¡El manzano bien vale todo eso!
-¿Qué has hecho, marido? -exclamó la mujer horrorizada-. Era el diablo, y no se refería al manzano, sino a nuestra hija, que estaba detrás del molino barriendo la era.
La hija del molinero era una muchacha muy linda y piadosa; durante aquellos tres años siguió viviendo en el temor de Dios y libre de pecado. Transcurrido que hubo el plazo y llegado el día en que el maligno debía llevársela, se lavó con todo cuidado y trazó con tiza un círculo a su alrededor. Se presentó el diablo de madrugada, pero no pudo acercársele y dijo muy colérico al molinero:
-Quita toda el agua, para que no pueda lavarse, pues de otro modo no tengo poder sobre ella.
El molinero, asustado, hizo lo que se le mandaba. A la mañana siguiente volvió el diablo, pero la muchacha había estado llorando con las manos en los ojos, por lo que estaban limpísimas. Así tampoco pudo acercársele el demonio, que dijo furioso al molinero:
-Córtale las manos, pues de otro modo no puedo llevármela.
-¡Cómo puedo cortar las manos a mi propia hija! -contestó el hombre horrorizado. Pero el otro le dijo con tono amenazador:
-Si no lo haces, eres mío, y me llevaré a ti.
El padre, espantado, prometió obedecer y dijo a su hija:
-Hija mía, si no te corto las dos manos me llevará el demonio, así se lo he prometido en mi desesperación. Ayúdame en mi desgracia y perdóname el mal que te hago.
-Padre mío -respondió ella-, haz conmigo lo que te plazca; soy tu hija.
Y, tendiendo las manos, se las dejó cortar. Vino el diablo por tercera vez, pero la doncella había estado llorando tantas horas con los muñones apretados contra los ojos, que los tenía limpísimos. Entonces el diablo tuvo que renunciar; había perdido todos sus derechos sobre ella.
Dijo el molinero a la muchacha:
-Por tu causa he recibido grandes beneficios; mientras viva, todos mis cuidados serán para ti.
Pero ella le respondió:
-No puedo seguir aquí; voy a marcharme. Personas compasivas habrá que me den lo que necesite.
Se hizo atar a la espalda los brazos amputados, y, al salir el sol, se puso en camino. Anduvo todo el día hasta que cerró la noche. Llegó entonces frente al jardín del Rey, y, a la luz de la luna, vio que sus árboles estaban llenos de hermosísimos frutos; pero no podía alcanzarlos, pues el jardín estaba rodeado de agua. Como no había cesado de caminar en todo el día, sin comer ni un solo bocado, sufría mucho de hambre y pensó: «¡Ojalá pudiera entrar a comer algunos de esos frutos! Si no, me moriré de hambre». Se arrodilló e invocó a Dios, y he aquí que de pronto apareció un ángel. Éste cerró una esclusa, de manera que el foso quedó seco, y ella pudo cruzarlo a pie enjuto. Entró entonces la muchacha en el jardín, y el ángel con ella. Vio un peral cargado de hermosas peras, todas las cuales estaban contadas. Se acercó y comió una, cogiéndola del árbol directamente con la boca, para acallar el hambre, pero no más. El jardinero la estuvo observando; pero como el ángel seguía a su lado, no se atrevió a intervenir, pensando que la muchacha era un espíritu; y así se quedó callado, sin llamar ni dirigirle la palabra. Comido que hubo la pera, la muchacha, sintiendo el hambre satisfecha, fue a ocultarse entre la maleza.
El Rey, a quien pertenecía el jardín, se presentó a la mañana siguiente, y, al contar las peras y notar que faltaba una, preguntó al jardinero qué se había hecho de ella. Y respondió el jardinero:
-Anoche entró un espíritu que no tenía manos y se comió una directamente con la boca.
-¿Y cómo pudo el espíritu atravesar el agua? -dijo el Rey-. ¿Y adónde fue, después de comerse la pera?
-Bajó del cielo una figura, con un vestido blanco como la nieve, que cerró la esclusa y detuvo el agua, para que el espíritu pudiese cruzar el foso. Y como no podía ser sino un ángel, no me atreví a llamar ni a preguntar nada. Después de comerse la pera, el espíritu se retiró.
-Si las cosas han ocurrido como dices -declaró el Rey-, esta noche velaré contigo.
Cuando ya oscurecía el Rey se dirigió al jardín acompañado de un sacerdote, para que hablara al espíritu. Se sentaron los tres debajo del árbol, atentos a lo que ocurriera. A medianoche se presentó la doncella, viniendo del boscaje, y, acercándose al peral, se comió otra pera, alcanzándola directamente con la boca; a su lado se hallaba el ángel vestido de blanco. Salió entonces el sacerdote y preguntó:
-¿Vienes del mundo o vienes de Dios? ¿Eres espíritu o un ser humano?
A lo que respondió la muchacha:
-No soy espíritu sino una criatura humana, abandonada de todos menos de Dios.
Dijo entonces el Rey:
-Si te ha abandonado el mundo, yo no te dejaré.
Y se la llevó a su palacio, y, como la viera tan hermosa y piadosa, se enamoró de ella, mandó hacerle unas manos de plata y la tomó por esposa.
Al cabo de un año el Rey tuvo que partir para la guerra y encomendó a su madre la joven reina, diciéndole:
-Cuando sea la hora de dar a luz, atiéndela y cuídala bien, y envíame en seguida una carta.
Sucedió que la Reina tuvo un hijo, y la abuela se apresuró a comunicar al Rey la buena noticia. Pero el mensajero se detuvo a descansar en el camino, junto a un arroyo, y, extenuado de su larga marcha, se durmió. Acudió entonces el diablo, siempre dispuesto a dañar a la virtuosa Reina, y trocó la carta por otra, en la que ponía que la Reina había traído al mundo un monstruo. Cuando el Rey leyó la carta, se espantó y se entristeció sobremanera; pero escribió en contestación que cuidasen de la Reina hasta su regreso.
Volvió el mensajero con la respuesta y se quedó a descansar en el mismo lugar, durmiéndose también como a la ida. Vino el diablo nuevamente, y otra vez le cambió la carta del bolsillo, sustituyéndola por otra que contenía la orden de matar a la Reina y a su hijo. La abuela se horrorizó al recibir aquella misiva, y, no pudiendo prestar crédito a lo que leía, volvió a escribir al Rey; pero recibió una respuesta idéntica, ya que todas las veces el diablo cambió la carta que llevaba el mensajero. En la última le ordenaba incluso que, en testimonio de que había cumplido el mandato, guardase la lengua y los ojos de la Reina.
Pero la anciana madre, desolada de que hubiese de ser vertida una sangre tan inocente, mandó que por la noche trajesen un ciervo, al que sacó los ojos y cortó la lengua. Luego dijo a la Reina:
-No puedo resignarme a matarte, como ordena el Rey; pero no puedes seguir aquí. Márchate con tu hijo por el mundo, y no vuelvas jamás.
Le ató el niño a la espalda y la desgraciada mujer se marchó con los ojos anegados en lágrimas.
Llegado que hubo a un bosque muy grande y salvaje, se hincó de rodillas e invocó a Dios. Se le apareció el ángel del Señor y la condujo a una casita en la que podía leerse en un letrerito: «Aquí todo el mundo vive de balde». Salió de la casa una doncella, blanca como la nieve, que le dijo: «Bienvenida, Señora Reina», y la acompañó al interior.
Desatándole de la espalda a su hijito, se lo puso al pecho para que pudiese darle de mamar, y después lo tendió en una camita bien mullida. Le preguntó entonces la pobre madre:
-¿Cómo sabes que soy reina?
Y la blanca doncella, le respondió:
-Soy un ángel que Dios ha enviado a la tierra para que cuide de ti y de tu hijo.
La joven vivió en aquella casa por espacio de siete años, bien cuidada y atendida, y su piedad era tanta que Dios, compadecido, hizo que volviesen a crecerle las manos.
Finalmente, el Rey, terminada la campaña, regresó a palacio, y su primer deseo fue ver a su esposa e hijo. Entonces la anciana reina prorrumpió a llorar, exclamando:
-¡Hombre malvado! ¿No me enviaste la orden de matar a aquellas dos almas inocentes? -y le mostró las dos cartas falsificadas por el diablo, añadiendo-: Hice lo que me mandaste ­y le enseñó la lengua y los ojos.
El Rey prorrumpió a llorar con gran amargura y desconsuelo por el triste fin de su infeliz esposa y de su hijo, hasta que la abuela, apiadada, le dijo:
-Consuélate, que aún viven. De escondidas hice matar una cierva, y guardé estas partes como testimonio. En cuanto a tu esposa, le até el niño a la espalda y la envié a vagar por el mundo, haciéndole prometer que jamás volvería aquí, ya que tan enojado estabas con ella.
Dijo entonces el Rey:
-No cesaré de caminar mientras vea cielo sobre mi cabeza, sin comer ni beber, hasta que haya encontrado a mi esposa y a mi hijo, si es que no han muerto de hambre o de frío.
Estuvo el Rey vagando durante todos aquellos siete años, buscando en todos los riscos y grutas, sin encontrarla en ninguna parte, y ya pensaba que habría muerto de hambre. En todo aquel tiempo no comió ni bebió, pero Dios lo sostuvo. Por fin llegó a un gran bosque y en él descubrió la casita con el letrerito: «Aquí todo el mundo vive de balde». Salió la blanca doncella y, cogiéndolo de la mano, lo llevó al interior y le dijo:
-Bienvenido, Señor Rey -y le preguntó luego de dónde venía.
-Pronto hará siete años -respondió él- que ando errante en busca de mi esposa y de mi hijo; pero no los encuentro en parte alguna.
El ángel le ofreció comida y bebida, pero él las rehusó, pidiendo sólo que lo dejasen descansar un poco. Se tendió a dormir y se cubrió la cara con un pañuelo.
Entonces el ángel entró en el aposento en que se hallaba la Reina con su hijito, al que solía llamar Dolorido, y le dijo:
-Sal ahí fuera con el niño, que ha llegado tu esposo.
Salió ella a la habitación en que el Rey descansaba, y el pañuelo se le cayó de la cara, por lo que dijo la Reina:
-Dolorido, recoge aquel pañuelo de tu padre y vuelve a cubrirle el rostro.
Obedeció el niño y le puso el lienzo sobre la cara; pero el Rey, que lo había oído en sueños, volvió a dejarlo caer adrede. El niño, impacientándose, exclamó:
-Madrecita. ¿cómo puedo tapar el rostro de mi padre, si no tengo padre ninguno en el mundo? En la oración he aprendido a decir: Padre nuestro que estás en los Cielos; y tú me has dicho que mi padre estaba en el cielo, y era Dios Nuestro Señor. ¿Cómo quieres que conozca a este hombre tan salvaje? ¡No es mi padre!
Al oír el Rey estas palabras, se incorporó y le preguntó quién era. Entonces ella respondió:
-Soy tu esposa y éste es Dolorido, tu hijo.
Pero al ver el Rey sus manos de carne, replicó:
-Mi esposa tenía las manos de plata.
-Dios misericordioso me devolvió las mías naturales -dijo ella; y el ángel salió fuera y volvió en seguida con las manos de plata. Entonces tuvo el Rey la certeza de que se hallaba ante su esposa y su hijo, y, besándolos a los dos, dijo, fuera de sí de alegría.
-¡Qué terrible peso se me ha caído del corazón!
El ángel del Señor les dio de comer por última vez a todos juntos, y luego los tres emprendieron el camino de palacio, para reunirse con la abuela. Hubo grandes fiestas y regocijos, y el Rey y la Reina celebraron una segunda boda y vivieron felices hasta el fin.

ERES .


Eres angel bello en cada noche 
de primavera quien mas yo sueño,
eres la fe perdida a cada paso de mi vida
en quien yo me sostengo.

Eres la llamarada que alumbra mi alma 
y das calor a mi cuerpo entero 
la que con besos resucita el anhelo y calmas
la sed que tengo .

Eres la niña hermosa que con la mirada 
das luz a mis dias sin rumbo, el angel
tierno que con tu sonrisa borras los malos 
ratos cuando doy de tumbos .

Eres un angel tierno que me das la mano 
en mis dias sin rumbo, 
corriges mis malos pasos, das sonrrisas
a mis dias silencios .

Eres una oracion en mis pensamientos
eres un canto amable para mis sentidos, la fueza viva 
que da vida a mis sentidos,
simplemente eres.

Escrito por Alberto caballero J. 


lunes, 6 de enero de 2014

DESIDERATA

DESIDERATA



Camina plácido entre el ruido y la prisa, y recuerda la paz que se puede encontrar en el silencio.

En cuanto sea posible y sin rendirte, mantén buenas relaciones con todas las personas. Enuncia tu verdad de una manera serena y clara y escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante, también ellos tienen su propia historia.

Esquiva a las personas ruidosas y agresivas, ya que son un fastidio para el espíritu. Si te comparas con los demás, te volverás vanidoso o amargado, pues siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.

Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes. Mantén el interés en tu propia carrera por humilde que sea, ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos.

Sé cauto en tus negocios pues el mundo está lleno de engaños, más no dejes que esto te vuelva ciego para la virtud que existe: hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales, y por doquier, la vida está llena de heroísmo.

Sé auténtico, y en especial, no finjas el afecto. Tampoco seas cínico en el amor, pues en medio de todas las arideces y desengaños, (éste) es tan perenne como la hierba.

Acata dócilmente el consejo de los años abandonando con donaire las cosas de la juventud. Cultiva la firmeza de espíritu, para que te proteja en las adversidades repentinas. Pero no te agites con pensamientos oscuros: muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.

Más allá de una sana disciplina, sé benigno contigo mismo.

Tú eres una criatura del universo. No menos que los árboles y las estrellas, tienes derecho a existir. Y sea que te resulte claro o no, indudablemente el universo marcha como debiera.

Por eso debes estar en paz con Dios cualquiera que sea tu idea de Él. Y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones, conserva la paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la vida. Aún con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos, el mundo es todavía hermoso.

Sé alegre, y esfuérzate por ser
feliz!  

GRACIAS SEÑOR .






Gracias por todo lo que nos prestaste
y luego me pediste.

Gracias, Señor
por las sonrisa amable y la mano amiga
por el amor, y por todo lo hermoso, y por todo lo dulce
por las flores y las estrellas, por la existencia de los niños,
y de las almas buenas.

Gracias por la soledad,
por el trabajo, por las inquietudes,
las dificultades, y las lágrimas,
por todo lo que me acercó a ti.

Gracias por haberme conservado la vida
y por haberme dado techo, abrigo, y sustento.

PUENTE

Qué me traerá el año que empieza?
lo que tú quieras Señor
pero te pido Fé para mirarte en todo
esperanza para no desfallecer,
y caridad para amarte cada día más
y para hacerte amar de los que me rodean.

Dame paciencia, y humildad,
desprendimiento, y generosidad.

Dame Señor,
lo que tú sabes que me conviene, y yo no se pedir
que tenga el corazón alerta, el oído atento, las manos y la mente activas
y que me halle siempre dispuesto a hacer, tu Santa voluntad.

Derrama, Señor
tus Gracias sobre todos los que amo,
y concede tu Paz al mundo entero.
Gracias, Señor
por todo cuanto nos diste en el año que termina.

Gracias por los días de sol
y los nublados tristes
por las tardes tranquilas
y las noches oscuras.

Gracias por la salud
y por la enfermedad
por las penas
y las alegrías.
Así sea.

jueves, 31 de octubre de 2013

Karolina



Donde queda el amor que prometiste 
ese amor por mi esperado 
yo creí en tanto amor que me fingiste 
y me hace recordar lo triste de mi vivir .

Fue tu amor infiel, te llama mi corazón,
la noche comienza es cuando mas te recuerdo 
como fue que te encontré y solo de ti 
encontré un frío vacío lleno de dolor.

Mi Llanto no calla , no lo eh podido superar 
y en mi triste soledad busco tu recuerdo 
hay que soledad que tus palabras no me deja recordar
en esas palabras vacías mi corazón no deja de sangrar.

Cuanta falta le haces a este triste corazón, 
amor como este no he sentido jamas 
regresa que mi llanto es por ti, desde hace días 
que nada esta bien en mi, vida sin ti .

Karolina bonita abrázame háblame regresa a mi 
vuelve mata la tristeza que habita en mi,
perdóname no puedo estar sin ti, no se como 
te encontré tu eres la luz que me alumbra .

Te pido no me ignores así por que estoy muriendo 
por ti , pues como cuando entra la noche así 
mi vida de apaga , por que no te tengo mujer bonita 
de tes de niña aquella que a mi vida le dio color.


Aquella que a mi vida dio color con su infamia de gris
todo lo transformo, con mentiras y engaños 
mi corazón lo destrozo, hablo fuerte y dijo no era 
mía, hasta aquí llego el amor que destruía .


Escrito por :Alberto Caballero Jaramillo.
31/10/2013.






lunes, 21 de octubre de 2013

Quien con lobos ...

Cuando te metes en aguas turbulentas seguro que terminasrevolcado y sales todo lleno de lodo y rasponesasí que no te quejes de los daños que puedas obtener mejor cuida de tus amistades y con quien compartes tu vida en las redes sociales ...

Escrito por Alberto Caballero Jaramillo .

No soy yo...


Querer hacerme sentir inferior, tu que en el fango has vivido y tu cuerpo has corrompido en los libidos del amor y del placer, tu que por caricias te has vendido tu cuerpo esta vencido, por la fiesta la juerga y el engaño, reclamas a mi que no puede ser que soy basura que se barre se tira y se olvida para sanear tu alma, no te engañes, toda tu vida has estado engañada deslumbrada por las luces y locaciones y al final de cuentas no tienes nada, vieja sola y marchita terminaras tu jornada, dices tu que yo soy la basura que soy el mal de tus desventuras, solo soy quien te amo limpia y sanamente no fui yo quien engaño fui quien confío y hasta su vida en tus manos dejo, déjate de falsedades ni pongas lodo a mi persona y si estoy sucio es que me quise ensuciar de ti, no fui yo quien te mancho tu ya venias así .Escrito por Alberto Caballero j.

jueves, 17 de octubre de 2013

Soñador .

Que le digo al corazón si en mi vida ya no estas,
me tengo que resignar a no verte ya jamas,
en mi mente sonara el recuerdo de tu voz
y tu rostro brillara por que ya no te veré.

De mis ojos brotara llanto a cada anochecer
mis manos llano sentirán el toque de tu piel 
mis labios desearan besarte otra ves 
como puedo asimilar que conmigo ya no estas.

Soñador eso es lo que seré en mi mente te tendré
jamas yo te olvidare,
te ame como nadie mas lo hará, se que me recordaras 
en cada beso que te den en cada roce de tu piel.

Y al amar mi nombre pronunciaras, tantas cosas 
de mi recordaras que sera difícil olvidar a este soñador 
 te recuerdo amor hasta el fin de mis días.Pobre soñador ... 
Pobre hombre, con la ilución de que vuelvas a mi .


Autor: Alberto Caballero Jaramillo